Fin de año sin quemaduras por fuegos artificiales

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fuegos-artificialesLas frías estadísticas del Hospital de Niños Dr. Roberto Gilbert señalan que a inicios del 2012 fueron treinta y cinco niños que ingresaron, no sólo con quemaduras, si no que perdieron la visión, parte de sus dedos, varios dedos y pusieron en peligro sus vidas a causa de la manipulación de camaretas, petardos y otros explosivos que, generalmente, son utilizados en las fiestas de navidad y fin de año en Ecuador.

Dicho así no parecería ser grave, pero mirando las fotografías de unas cuantas situaciones en la que llegaron los niños al Hospital Roberto Gilbert de la Junta de Beneficencia, la situación debe hacernos reflexionar.

La amputación de dedos, la desfiguración del cuerpo, rostro, la pérdida de la visión o del sentido de la audición, entre otras, son las secuelas físicas que dejan las quemaduras producto de la explosión de camaretas o cohetes, sin contar con las secuelas psicológicas que sufre el menor afectado y el entorno familiar.

El Dr. Mario Delgado Panchana, Cirujano Plástico del Hospital de Niños Roberto Gilbert hace referencia a las técnicas que se han desarrollado para atender este tipo de críticas situaciones, pero afirma que "la mejor manera de evitarlas es a través de la prevención. Hemos tenido pacientes donde se puede apreciar las quemaduras, la destrucción de tejidos blandos y fracturas provocadas por la onda expansiva del artefacto (radiografía: fractura de la falange proximal del pulgar y fractura de la falange distal); otro caso es la pérdida del pulgar y de la cobertura blanda del dedo medio y anular que se los reconstruyó con colgajos abdominales. Se quedó en hacerle la transposición del índice al pulgar para que pueda manejar mejor su mano, pero el paciente, lamentablemente, no regresó", nos dice. Los tratamientos son largos.

Otro caso es el de un paciente que fue impactado por un cohete disparado desde unos 10 metros, "lo impactó al niño en la región lumbar produciendo una necrosis de piel y del músculo del área. Después de la limpieza se observaban los cuerpos vertebrales debido a la pérdida de sustancia. Este paciente estuvo más de dos meses interno porque debido a su condición contrajo una infección lo que nos complicó el tratamiento, pero se logró salvar su vida. Luego se le hizo un tratamiento de colgajo y quedó rehabilitado en un 100%", destacó el Dr. Mario Delgado.

Los elementos químicos de estos artefactos explosivos son los que complican la salud de los pacientes porque actúan contra la piel que es la protectora de nuestro organismo. (Adjuntamos las fotografías)

Pero las explosiones no son las únicas que provocan este tipo de quemaduras, la Dra. Ana Soria, Jefa de la Unidad de Quemados del Hospital de Niños Roberto Gilbert nos indica que se atiende un promedio de 22 pacientes mensuales. En su mayoría menores de cinco años, "son estos pequeños los que están más expuestos a sufrir quemaduras por líquidos calientes en la cocina, como segunda causa, están las quemaduras por fuego, electricidad y le siguen las causadas por productos químicos".

Es alarmante el número de niños que al inicio de año ingresan por quemaduras provocadas por la manipulación de camaretas que luego de la quema de los años viejos quedan sin reventar y ante la curiosidad de los niños las manipulan con las consecuencias anotadas. El tratamiento de las quemaduras es costoso pero sobre todo traumático y muy extenso, dependiendo de la exposición y grado de la quemadura. Por ello, la prevención es la mejor medicina y, en el Hospital de Niños Roberto Gilbert, se hace conciencia de esta crítica situación durante todo el año con charlas a padres y familiares para que conozcan cómo evitar este tipo de accidentes en niños y adultos.


 

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